EL PRESIDENTE DE LA FUNDACIÓN CAMPOLLANO HA ASISTIDO A LA CUMBRE EMPRESARIAL DE COTEC EUROPA, QUE RECLAMA LA ADECUACIÓN DE LAS POLÍTICAS EUROPEAS DE INNOVACIÓN A LAS NECESIDADES DE LAS EMPRESAS DE LOS PAÍSES DEL SUR
Como miembro del Patronato de la Fundación Cotec para la Innovación Tecnológica , el presidente de la Fundación Campollano , Vicente Mompó Sancho, ha asistido a la Cumbre Empresarial de Cotec Europa celebrada el día 16 de febrero, en Madrid, que supone la consolidación del gran proyecto de colaboración entre las tres instituciones de Cotec de España, de Italia y de Portugal.
La cumbre ha estado presidida por S.M. el Rey de España y los presidentes de la República Italiana , Carlo Azeglio Ciampi, y de la República de Portugal, Jorge Sampaio, como presidentes honorarios y principales impulsores de Cotec de sus respectivos países.
El proyecto de creación de Cotec Europa surgió de la oportunidad de hacer llegar a Bruselas las necesidades específicas de estos tres países del Sur, que representan en su conjunto a 100 millones de europeos, para que tengan un mayor peso en el diseño y puesta en marcha de las políticas europeas de fomento de la innovación, que hasta ahora han seguido modelos más orientados a las economías de los países del centro y norte, mucho más avanzados en I+D+i.
El hecho es que España, Italia y Portugal, a pesar de que aportan en su conjunto el 22% del PIB comunitario y suponen prácticamente la cuarta parte de la población de la UE-25 , tan sólo ejecutan el 12% del gasto en I+D de la Unión y sus investigadores son menos del 16% del total.
En la cumbre, que ha convocado a más de dos centenares de representantes de empresas muy relevantes integradas en los Cotec de los tres países, intervinieron los presidentes de Cotec España, José Ángel Sánchez Asiaín; de Cotec Italia, Giuliano Urbani, y de Cotec Portugal, Francisco Murteira Nabo, así como altos representantes de los respectivos Gobiernos.
Cambios necesarios
Cotec Europa ha reclamado a Bruselas que tenga más en cuenta las peculiaridades de estos países a la hora de diseñar acciones de fomento de la innovación y tecnología, al tiempo que ha abordado los cambios que serían necesarios en estas políticas europeas.
La Comisión Europea -se dijo en la Cumbre- ha sido siempre sensible a la necesidad de crear en Europa conocimiento científico y tecnológico, y por eso ha desarrollado decididamente políticas de fomento de la investigación. Sin embargo, hasta el momento, la preocupación por la innovación, entendida como la conversión del conocimiento científico y tecnológico en productos y procesos, no ha estado entre las prioridades de la UE , que no ha atendido las necesidades tecnológicas de las empresas del Sur de Europa, en su inmensa mayoría de pequeño tamaño y pertenecientes a sectores tradicionales.
Considera Cotec Europa que una política tecnológica comunitaria "completa" debería añadir a sus objetivos la transferencia de tecnología, la generación de las tecnologías que necesitan las empresas de pequeña dimensión de los sectores tradicionales para su competitividad, y la modernización de la estructura productiva mediante la creación de empresas basadas en tecnología avanzada.
También surgiere que la innovación sea tenida en cuenta en otras políticas comunitarias, como las que se refieren al tratamiento jurídico de la quiebra, que penaliza el fracaso, o a las peculiaridades de la financiación de las primeras etapas de la vida empresarial.
Una política tecnológica más orientada a la productividad
Para Cotec Europa, es necesario y urgente buscar otras misiones de las políticas de investigación y desarrollo tecnológico de la UE , porque si bien Europa debe tener un papel importante en el contexto mundial en la generación de ciencia y tecnología, es imprescindible que esta tecnología contribuya también a la productividad de su economía. Y estas políticas no deben limitarse a unos pocos sectores, sino extenderse a la totalidad del tejido productivo europeo.
Y si la innovación es tan importante, se hace urgente, en opinión de Cotec Europa, que la capacidad innovadora de los estados miembros sea también un objetivo de cohesión europea, algo que dentro de la propia Comisión ya ha sido abordado, pero sólo en un plano experimental, como un destino de los fondos estructurales.
Con estos nuevos enfoques podría mejorarse la alarmante situación que reflejan los indicadores europeos de I+D+i, en un momento en el que todos los expertos reconocen que la innovación es la base fundamental para el crecimiento y el empleo, porque incide directamente sobre la productividad de las economías avanzadas y es el único camino para asegurar la competitividad.
20-02-2006